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  Perú
Como la mayoría de los pueblos antiguos, los que formaban el Imperio incaico hicieron culto de la guerra, y las ceremonias que precedían o epilogaban las campañas bélicas tenían un ritual que incluía cantos y danzas para excitarse en la lucha, para celebrar la victoria, o para invocar la ayuda de los dioses en la contienda. Cuando Manco-Capac, fundador del Imperio y primero de los incas, inició su empresa conquistadora desde el Tampu-Tocco, llevó consigo a los Tuacay-Taqui, que en quechua significa "principales directores de canto". Estos eran sacerdotes que dirigían las ceremonias, cantos y danzas, Desde el inca al sacerdote, al guerrero y el labrador, todos intervenían en los himnos y plegarias que se elevaban al Sol, acompañados de cantos de amor y esperanza e himnos propiciatorios.

Juan de Santacruz Pachacuti, cronista indígena peruano, escribió en 1620 una "Relación de antigüedades desde el reyno de Pirú", que se conserva en la Biblioteca Nacional de Madrid. El manuscrito, redactado en una mezcla de quechua y castellano, aparte de la fidedigna imparcialidad con que narra los acontecimientos históricos, contiene la versión de varios himnos y plegarias.

Felipe Huaman Poma de Ayala, otro cronista indígena de esa época, escribió una "Nueva crónica y buen gobierno", que contiene una colección de cantares quechuas: un canto de cosecha, otro de caza, uno amoroso y uno que se supone entona un condenado a muerte. Estos cantos, recogidos por Huaman Poma, nos hacen convivir con lo lírico del alma que creó la quena y el yaraví. Los de Pachacuti nos descubren lo grandioso. En ellos palpita el espíritu lleno de religiosa unción de una raza cuyo culto y cuyo arte brillaron a gran altura. El doctor Justiniani, gran erudito, descubrió otros cantos. Clemente R. Markham (1830-1916), geógrafo y explorador inglés, que en 1852 estudió en el Perú la civilización incaica, aseguraba poseer "copia de veinte cantares de la colección del doctor Justiniani y de otros varios que me fueron enviados por quechuístas de Ayacucho, Cuzco y Puno. Casi todos son cantos de amor, alegres los menos, los más, elegíacos preñados de tristeza y desesperación".

Los primeros en estudiar y presentar en sus publicaciones una visión completa del sistema pentatónico peruano fueron: José Castro (1897-¿?), Leandro Alviña (1908-¿?), Daniel Alomía Robles (1910-¿?), Alfred Friedenthal (1911-¿?) y los esposos d'Harcourt (1920-25/-¿?). Aunque los incas no conocieron la notación musical, sus cantos se transmitieron por tradición oral, de padres a hijos en sucesivas generaciones. Daniel Alomía Robles anotó la melodía del "Himno al Sol", en 1897, de un indio de 117 años de edad. Las canciones vernáculas peruanas que con mayor fidelidad reproducen las características de la antigua música incaica, son el yaraví y el huaino; el primero es un canto de amor impregnado de tristeza y melancolía, el segundo es una danza de movimiento vivo en compás de 2 por 4.

El más expresivos de los instrumentos incaicos es la quena, flauta vertical hecha de caña o de hueso con cinco agujeros, correspondientes a las cinco notas de la escala pentatónica. Existen quenas de siete agujeros. En el Museo Nacional de Lima se conservan instrumentos musicales pertenecientes a las civilizaciones nazca, chimu y a la de Tiahuanaco, que son anteriores a la cultura inca. La antara es una especie de flauta de pan indígena, hecha de cañas de diferentes tamaños reunidas y atadas entre sí. El ayariche, ocarina; el aylli-quepa, trompeta de madera o arcilla cocida; el huancar, tambor; el chil-chil, maraca, etc., son instrumentos típicos peruanos. Con la conquista del país por los españoles en el siglo XVI, se introduce la música sacra cristiana. En 1614 el arzobispo de Lima ordenó que se quemaran todos los instrumentos nativos.

Algunos religiosos intentaron encauzar el arte nativo hacia el ritual de la iglesia, y en 1551 el organista de la Catedral del Cuzco escribió una obra coral en el sistema pentatónico de los Incas que fue cantada por los indios. El drama español, acompañado de música, floreció en Lima en los siglos XVI y XVII; José Díaz compuso, hacia 1650, música para esas funciones ofrecidas en la Corte del Virrey.

En 1667 es nombrado Maestro de Capilla de la Catedral de Lima, Tomás de Torrejon y Velasco, compositor español, autor de numerosas piezas sacras y la zarzuela La Púrpura de la Rosa (1701).

Otros músicos de este período fueron Valentín Alonso, Fray Gregorio de Zuola (†1709), Juan de Peralta, Juan Sánchez Tartachumbi, José de Orejón y Aparicio, Fray Toribio del Campo, Pedro Vidales, y los italianos Carlos Antonio Muzzi y Roque Cerutti (1685-1760); este último, maestro de Capilla en la Catedral (1728) y músico en el palacio del Virrey (1743).

En 1708 se estrenó eb la capital la comedia armónica "El mejor escudo de Perseo", escrita por el virrey Castell dos Rius y puesta en música por los compositores españoles Durón y Torrejón. En 1749 se inauguró el nuevo Coliseo de Lima (el anterior, construído en 1662, fue destruido por un terremoto).

En 1765 se hace cargo de este teatro el músico italiano Bartolomé Massa, quien escribe las partituras para las "comedias, óperas y demás diberciones de comedias", que se representan en él. Melchor Gomez de León (1710-1780); violinista cuzqueño fue músico en las iglesias y el Coliseo de Lima hacia 1770.

En 1773 era primer violín en el Coliseo el músico italiano marcos Corelli. En 1795 se radica en lima Andrés Bolognesi, músico genovés, padre del futuro héroe de Arica. Fue Maestro de capilla en la catedral durante muchos años y escribió Misas y otras composiciones para las funciones sagradas. En 1814 debutó en el Coliseo de lima la primera compañía de ópera italiana; como primeras figuras actuaron el tenor Pedro Angelini y las sopranos Carolina Grifoni y Rosa Merino; el director de orquesta fue el maestro Bolognesi. La segunda compañía lírica llegó en 1834 y la integraban teresa Schieroni. La Mauri, Pizzoni, Cavedagni y Pellegrini.

Por esa época actuó en Lima el famoso violinista italiano Santiago Massoni (1798-1878) y su cuñado y alumno Luis Cerfilio Planel. En 1840-42 actuó la compañía de Clorinda C. de Pantanelli y Teresa Rossi. En marzo de 1842 se inauguró la Sociedad Filarmónica de Lima, en el Salón del Museo Latino en la calle de Cascarilla. Actuaron artistas de la compañía Pantanelli: Zapucci, Corradi, Gras, etc. En 1867 Rebagliatti, White y otros músicos fundaron una segunda Sociedad Filarmónica. Mariano Melgar (1791-1814), fue el primer autor nativo de yaravíes; trato esta forma nativa como un lied romántico. José Onofre de la cadena publicó en Lima, en 1763, un método de canto llano.

Destacados compositores peruanos del siglo XIX fueron: Bartolomé y José María Filomeno; Pedro Jiménez de Abril Tirado (1798-1878); Pascual Nieves; Cipriano Aguilar; José Bernardo Alcedo (1798-1878), autor del Himno Nacional; Melchor Tapia; Juan Beltrán; Juan de Dios Salas; Manuel Bañón; José Lártiga; José Gertrudis Cobeñas; etc.

José maría valle Riestra (1859-1925), escribió en 1900 la primera ópera nativa "Ollantay". Entre los músicos contemporáneos figuran: Policarpio Caballero (1894-¿?); Roberto Carpio Valdés (1900-¿?); Pablo Chávez Aguilar (1899-¿?); Alfonso de Silva (1903-1937); Federico Gerdes (1873-¿?); Francisco González Gamarra (1890-¿?); Ulises Lanao (1913-¿?); Ernesto López Mindreau (1890-¿?); Luis Pacheco Céspedes (1893-¿?); Daniel Alomía Robles (1871-1942); Carlos Sánchez Málaga (1904-¿?); Andrés Sas (1900-¿?); Teodoro Valcárcel (1900-1942); Carlos Valderrama (1890-¿?); Raúl Verneuil (1901-¿?); Leandro Alviña (1880-1919); Enrique Iturraga (1918-¿?); José malsio (1924-¿?); Celso garrido; Francisco Pulgar Vidal; Luis Mesa; Edgardo Varcárcel; José Bolaños; Charlotte Pozzi Escot; etc. Las danzas típicas peruanas, además de las citadas, son la marinera, el pasacalle, el tanguino, el tondero, el festejo, el aguanieves y el vals peruano.